Dado que se espera que la población mundial aumente de 7.1 a 9.7 mil millones de personas para 2050, alimentar a todos será un desafío a nivel global, que requerirá una contribución a lo largo de la compleja cadena de valor de los alimentos. Los consumidores también quieren saber de dónde provienen sus alimentos y cómo se han cultivado, cosechado y procesado.

También están interesados en su impacto ambiental y en si sus productores recibieron un pago justo. Hasta ahora, la industria solo ha podido soñar con soluciones para proporcionar a los consumidores alimentos en los que puedan confiar. Pero ahora, con las oportunidades que ofrece la digitalización, estamos más cerca de capturar de manera sostenible el valor total del sistema alimentario.

Para que los alimentos nutritivos estén disponibles para miles de millones de personas en todo el mundo, los commodities valiosos deben ser transportados a granel, comercializados, almacenados, refinados y distribuidos a través de varios canales. Y mientras se transportan, pueden estar expuestos a todo, desde condiciones climáticas extremas y malas condiciones de almacenamiento, a contaminación física, química y biológica, así como a la adulteración intencional y al fraude de alimentos.

Estos, junto con la falta de coordinación de la cadena de suministro, pueden contribuir a pérdidas significativas tanto en el valor como en el volumen de los alimentos. Este es un alto precio a pagar. La FAO estima que se pierde o desperdicia hasta un tercio de los alimentos producidos en todo el mundo para el consumo humano, aproximadamente 1.3 mil millones de toneladas anuales. Este desperdicio evitable de energía, agua, trabajo y tierra (utilizado para producir ese alimento) es inaceptable, particularmente en un mundo donde casi mil millones de personas se mueren de hambre.

Sin embargo, la digitalización está inspirando nuevas y emocionantes soluciones que pueden abordar estos problemas, permitiendo que los procesos se ajusten para optimizar el rendimiento y ahorrar energía, evitar más desechos o contaminación y eliminar los productos defectuosos. El clasificador óptico LumoVision combina tecnología física y digital para proporcionar información en tiempo real sobre los niveles de toxinas en el maíz, un alimento básico en el que confía un tercio de la población mundial. Reúne cámaras altamente avanzadas, un algoritmo para la detección de aflatoxinas y tecnología de clasificación física que elimina los núcleos infectados.

La digitalización también ha permitido la creación de aplicaciones como Safefood.ai, que monitorea y recopila señales relevantes de las autoridades internacionales de alimentos, fuentes de noticias y redes sociales, proporcionando alertas en tiempo real sobre los riesgos siempre cambiantes de seguridad y calidad de los alimentos. Las advertencias tempranas ayudan a las empresas a reducir el riesgo de incidentes de inocuidad de los alimentos y a protegerse mejor de los costosos retiros de productos y daños a la reputación.

Los sensores inteligentes y algoritmos pueden desbloquear el potencial de las máquinas de procesamiento de alimentos, como las que se utilizan en el tostado de nueces, la extrusión y el peletizado de piensos. Con sistemas como ProcessPro, ahora es posible monitorear continuamente el nivel de bacterias que se está reduciendo durante estos procesos tradicionales. Otro buen ejemplo es PreMa, que recopila información sobre la temperatura y la humedad en los silos, y activa una advertencia si las condiciones favorecen el crecimiento bacteriano no deseado, para prevenir la infección por moho y la contaminación por micotoxinas.

La digitalización ofrece numerosas oportunidades para mejorar los procesos, aumentar el valor y reducir el desperdicio de alimentos y el consumo de energía. Además, el almacenamiento de datos digitales puede mejorar la comunicación transparente en toda la cadena de valor.

La digitalización también puede crear oportunidades para nuevos modelos de negocios y nuevos servicios digitales, que generan una mayor confianza en la cadena de valor de los alimentos. Como requisito previo para una asociación exitosa, los canales de intercambio y el almacenamiento de datos deben ser sólidos y seguros.

Si compartimos información en colaboración, todos podemos tomar mejores decisiones en el futuro. Nos beneficia a todos si adoptamos este enfoque. Por ejemplo, Bühler, Microsoft y Whitworth Brothers, están trabajando juntos en un proyecto piloto para rastrear el grano de trigo "de la granja a la mesa" utilizando la tecnología de blockchain, para proporcionar una trazabilidad y transparencia completas.

Tener acceso a una mitigación confiable de contaminantes, información confiable y monitoreo de calidad en tiempo real no son nuevos desafíos para los productores de alimentos. Sin embargo, la digitalización permite a la industria lidiar con estos desafíos mejor que nunca, por lo que estamos en una mejor posición para proporcionar suficientes alimentos saludables para alimentar a la creciente población mundial.

Para obtener más información sobre las soluciones digitales disponibles en Bühler, visite https://digital.buhlergroup.com/insights/

Autora:  Barbora Dubovcova - Gerente de Seguridad Alimentaria dentro de los Servicios y Análisis de Datos del Grupo Bühler, líder en soluciones de tecnología de alimentos por más de 150 años.

Fuente: Milling and Grain 

PERFIL DE Bühler

Noticias relacionadas

Últimos Videos

Próximos Eventos

Dejar un comentario

Su email no será publicado. Los campos marcados con (*) son obligatorios.

NEWSLETTER

PUBLICIDAD

DESCARGA NUESTRA APP

QR Code

PUBLICIDAD