El Grupo Don Mario sembró ensayos de 60 variedades en el país donde surgió este grano y está la gran demanda.

En China, donde tuvo su origen la soja, y está la gran demanda que mueve el mercado mundial de este grano milenario, una empresa argentina acaba de poner un pie trascendental, con la siembra de 60 variedades genéticas en ensayos cuyos resultados se evaluarán a fondo en octubre, a cosecha, pero ya despiertan mucha expectativa: esperan incrementar los rindes promedio del gigante asiático en un 15%.

El singular hito lo protagoniza el Grupo Don Mario (GDM), surgido en la bonaerense Chacabuco en 1982, que en los últimos años ha logrado una notable proyección global. Tras la incursión en Estados Unidos, Europa y Africa y los trabajos para estar próximamente en India, esta llegada a los campos chinos es el fruto del trabajo de muchos años para tratar de estar en todas las latitudes.

'El disparador puntual fue que los grupos de madurez cortos están rindiendo muy bien en Norteamérica y eso puede trasladarse a China. La segunda motivación de este proyecto es que por la cantidad de hectáreas que tiene el gigante asiático es un mercado muy interesante no sólo para llevar tecnología sino también para interactuar con sectores públicos y privados en el intercambio de productos y procesos, que nos podría dar aún mayor proyección global', explicó Marcos Quiroga, director global de Investigación de GDM.

Hay razones para entusiasmarse sobre el potencial de rendimiento, porque el promedio de la oleaginosa en China está en 1.800 kg/ha por lo cual habría bastante espacio para mejorar, tanto desde la genética como en el manejo de las prácticas agronómicas. 'Hemos trabajado con productores chinos que tienen convenios con universidades de Estados Unidos y entre todos creemos que podemos incrementar los rindes en un rango de entre 10 y 25% en el corto plazo. Sería muy importante, teniendo en cuenta que en general los saltos de rindes son de entre 0,5 y 1 % por año', destacó Quiroga.

El trabajo de los ensayos se hace con personal chino, con supervisión de especialistas de GDM, durante todo el ciclo del cultivo hasta la cosecha y evaluación posterior de rindes y comportamientos sanitarios y nutricionales. A medida que los resultados sean satisfactorios seguiría el proceso de multiplicación productivo, los contratos comerciales y la difusión para que los productores chinos siembren en sus campos, lo que sucedería recién dentro de 3-4 años.

En 8 localidades del territorio chino se están probando variedades cortas, en su mayoría de grupos de madurez 0 y 1, que si bien no se usan en Argentina, GDM ya los ha probado en el norte y centro de Estados Unidos y Canadá. Pero también se han sembrado grupos 3 y 4, típicos de Argentina, en la región más cercana a Beijing, la capital china.

Está claro que la internacionalización de Don Mario, que ya lleva varios años, ha posibilitado tener un portfolio de variedades disponibles, más allá de lo que se usa en nuestro país. 'Tenemos germoplasma para todas las latitudes, que se adapta incluso a Rusia, Ucrania, Canadá. En Estados Unidos tenemos tanto un programa de grupos 3 y 4 que se adapta muy bien en el delta del Río Mississipi. En Illinois incluimos grupos 2, 3 y 4, mientras que en Minessota estamos trabajando entre los grupos 0 y 2, que es lo que hemos llevado ahora al norte de China. Las semillas se produjeron en contraestación en la sede original de Don Mario en Chacabuco y de ahí fueron para China', describió Quiroga 

En todos los casos son variedades no modificadas genéticamente. El ejecutivo afirmó que desde hace 15 años preservan un germoplasma no transgénico, 'como plataforma para ofrecer los materiales que requiera cada región, tanto transgénico o no.

El programa más grande que tenemos en Argentina es no transgénico, no porque se comercialice así necesariamente –GDM lo hace a través de su empresa Kumagro- sino para mantener la independencia al disponer del germoplasma base e ir adaptándolo a los requerimientos del mercado, según cada variedad se solicite con modalidad RR1, Intacta, Enlist, o convencional. Eso nos da mucha independencia tecnológica para disponer de materiales de grupos 0 a 9, para todas las latitudes, con particularidades transgénicas o no en cada caso'.

En tanto, las complejidades sobre propiedad intelectual en China sobre autógamas, las manejan por la experiencia en Sudamérica.

Autor: Mauricio Bártoli
Fuente: Clarin Rural
 

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