Se trata de dos equipos de la marca Perten, elaborados por la compañía PerkinElmer, que permiten analizar el trigo y las harinas en tiempo real. Además, proporciona acceso inmediato a esa información, con lo que se hace posible la intervención oportuna de los operadores del molino para lograr siempre el producto deseado.

En octubre del año pasado, Molinera del Rey adquirio dos Equipos NIR, uno de mesón y un equipo de control en línea, de la compañía sueca Perten. Estos llegaron a su planta de Melipilla en diciembre y están operativos desde mediados de enero. Con ellos, la empresa se pone al más alto nivel en Chile, en lo que al análisis de trigos y harinas se refiere.

El valor de este adelanto radica no sólo en la calidad de la información que se obtiene en tiempo real, sino la inmediatez y claridad con que los operarios acceden a ella, lo que les facilita ajustar de inmediato cualquier desviación de los parámetros deseados y así garantizar la estabilidad de los distintos tipos de harinas que se elaboren.

Adicionalmente, con el uso de esta tecnología el molino puede entregar a sus clientes finales (los industriales panaderos), 'la información completa de los parámetros de cada una de las harinas que se elaboran', explica Fernando Correa, Gerente de Operaciones del molino.

De esta forma, en la panadería se sabe con exactitud qué tipo de harina se está utilizando y se puede trabajar con mayor certeza sobre los procesos propios de producción.

MAQUINARIAS

Uno de los equipos es el DA 7300 on-line Perten (NIR), un avanzado y moderno analizador de harinas en línea de última generación. El cual se utiliza para el control total en producción de las harinas del molino.

Como ya mencionamos, proporciona información en tiempo real sobre la producción, sin tener que esperar por las mediciones de laboratorio. Entre sus ventajas está: Permitir el control automático de procesos, permitir la intervención manual inmediata, lectura de parámetros en tiempo real y completar la trazabilidad de toda la producción.

Este equipo, que hasta la fecha sólo lo tiene en Chile la Molinera del Rey, cuenta con una cámara y un sistema de medición infrarrojo, el cual está monitoreando constantemente cómo se comporta la producción. Lee humedad, gluten, cenizas, proteína, almidón dañado, color, conteo de pecas (imagen de cámara), W (fuerza de harina) y absorción del agua, explica Correa.

Antes de utilizarlo se crean perfiles con los parámetros deseados para cada producción de harina. Así, ante cualquier desviación, 'el operador puede hacer la corrección inmediata y no esperar el resultado de un ensayo en el laboratorio', explica Correa. 'Antes se controlaba cada una hora la producción con los ensayos tradicionales. Hoy en cambio, con el equipo en línea, se hace cada segundo (tiempo real). O sea, se está constantemente monitoreando la producción', añade.

El otro equipo es el IM9500, modelo de laboratorio de mesón descrito por la marca como el más moderno y preciso analizador de grano disponible.

Es fiable y robusto, construido para cumplir los requisitos de las operaciones y analizar una amplia gama de granos y semillas oleaginosas en parámetros tales como humedad, proteína, gluten y muchos otros en menos de un minuto. Y para el análisis de harina, también puede determinar la humedad, proteína, cenizas, color en L y sedimentación. Se pueden crear diversos perfiles que permiten obtener resultados más exactos.

El análisis o ensayo lo hace en 1 minuto, 'por lo cual optimiza completamente nuestros procesos. Otra característica de ambos equipos es que permite emitir informes. Entonces, nosotros podemos tener datos en línea de cada partida, los pasamos a PDF y se puede enviar a los clientes como certificado de análisis junto a los despachos', explica.

Se puede enviar al cliente un informe completo del lote, con los gráficos del comportamiento de la producción. Eso permite que, si el día de mañana un maestro panadero se queja porque la harina no le funcionó, el industrial puede tener una información objetiva de la partida y hasta compararla con un pedido previo. Así se descarta el factor 'harina' si ésta se mantiene estable.

'Antes en cambio, se hacían estudios separados, con muestras, en las que se analizaban los distintos parámetros de forma independiente. Ahora se hace todo con un equipo'.

La validación del mismo se hace una vez, cuando éste se instala, mediante la comparación de análisis de los ensayos tradicionales por separado. Si se introduce un nuevo producto, se pueden hacer nuevos perfiles para poder utilizar el equipo en él. 'Si hago 100 productos distintos, los pueden analizar todos', destaca Correa. Con todo lo anterior, la ventaja de Molinera del Rey es que le puede entregar al cliente información exacta de lo que está llevando.

LA MODERNIZACIÓN

El molino fue formado en los años 60 y se encontraba en quiebra en 1989, cuando fue adquirido por don Jesús Arguinarena. Él comenzó elaborando 500 sacos mensuales y con un intenso trabajo lo sacó adelante. Años después lo compraron sus 4 hijos. Uno de ellos es Miguel Arguinarena, quien actualmente es el gerente general y nos entrega más detalles del quehacer de esta empresa.

Explica que optaron por invertir en esta tecnología, como parte de un proceso general de modernización del molino, que involucra además la renovación de maquinaria que interviene en el proceso mismo de la molienda. Los equipos ya están en sus bodegas y en el transcurso de los próximos meses, realizarán las labores de instalación y puesta en marcha.

Adicionalmente y gracias a la adquisición de los equipos NIR de monitoreo y análisis, están inmersos en ampliar la oferta de tipos de harinas. Hoy ofrecen al mercado dos tipos de harina y buscan introducir otras 5 alternativas. Entre ellas, una alta en proteínas y otras especiales para panes de molde, de completo y para pizzas.

Otro de los planes del molino es habilitar una escuela donde se capacite a los clientes sobre las harinas y sus usos. Este molino, que está enfocado al 100% en atender a la industria panadera pyme de las regiones Metropolitana y Litoral Central (V región), tiene puntos de venta en su planta de Melipilla, en el centro de la capital, en Talagante y en El Quisco. Y también distribuye de manera directa a sus clientes panaderos.

En relación a la nueva tecnología instalada, Miguel Arguinarena afirma que la consideraron muy importante, porque 'hasta ahora siempre los análisis habían sido reactivos. Los realizábamos cuando el trigo ya estaba molido, o sea, cuando la harina ya estaba lista. Entonces, la gracia de esto es que, si se produce un problema, podemos parar el molino, verificar todo, corregir y así seguir moliendo'.

'Además sirve para supervisar el trabajo, ya que podemos saber si en la noche, cuando hay menos personal, ocurrió algo y no se corrigió. Esto, porque se guardan los datos y podemos revisarlos cuando queramos. Hoy tenemos un control permanente', comenta.

'Es insólito que uno esté produciendo a ciegas. Nos encontrábamos con que alguna harina podía salir con algún problema, pero ya estaba envasada y no se podía volver atrás. En cambio, con estas máquinas se puede ser preventivo, no reactivo'.

'Lo que buscamos es una calidad estable. La regularidad es lo que importa con la harina y nosotros apuntamos a eso para apoyar el trabajo de nuestros clientes', concluye.

Autor: Indulpan AG

Fuente: International Aquafeed

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